La reina Isabel II, dueña del shale inglés

Tuesday 30 June 2015
jorgeheili jorgeheili

En estos días se esperaba con cierta ansiedad la decisión del condado inglés Lancashire que debía autorizar la exploración de la compañía Cuadrilla, que pretendía perforar nuevos pozos para obtener gas de esquisto. La respuesta fue negativa (ver noticia), y otra vez, la riqueza energética del Reino Unido se mantendrá bajo tierra, mientras que el gobierno mira con interés que este desarrollo se ponga en marcha.

Las reservas estimadas concederían el suministro de gas por unos 40 o 50 años, algo que mejoraría además las cuentas del país, debido al gasto en importación de energía.

Las cosas no son tan simples en el país donde reina el libre mercado, porque “la Reina” es la dueña de los derechos energéticos sobre suelo inglés. En pocas palabras, el gas y el petróleo que pueda encontrarse es de la Corona.

De todas maneras, esto no es lo mismo que el estatismo de Venezuela o el monopolio que PEMEX ha mantenido sobre los recursos de México, ya que las petroleras privadas cuentan con las concesiones adecuadas.

Tal vez, esa particular manera de los británicos, padres del estado de bienestar y de muchas de las políticas de libre mercado, tenga sus contrastes cuando por ejemplo los condados prohíben el fracking, una protestad que tienen por encima del Primer Ministro. Semanas atrás, David Cameron se entusiasmaba con la expectativa de que la empresa Cuadrilla Resources lograra los permisos para explorar el shale gas de Lancashire; todo parecía indicar que se lograría avanzar tímidamente en la misma dirección que los EEUU llevaron adelante.

Pero el Reino Unido tiene “menos liberalismo” que la potencia número uno del mundo, al menos en este aspecto, porque como decimos más arriba, la Corona es dueña de los recursos, mientras que en EEUU se promueve el riesgo a invertir y ver qué se encuentra.

Además, hay una diferencia geográfica importante, puesto que las dimensiones territoriales son notablemente amplias para EEUU, mientras que buena parte de las riquezas de shale inglés están debajo de las ciudades densamente pobladas del “United Kingdom”.

Tiene fuerte impacto el tema ambiental, pero no tanto por la contaminación por el uso del petróleo, sino por la contaminación sonora de las explotaciones. Por último, las enormes regulaciones con las que cuenta el Reino Unido, hoy desalientan a los inversores de riesgo para explotar el shale en ese país, más allá de los deseos de Cameron.

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Periodista especializado en economía. Fue director de Infobae.com en Argentina y de CadenaSER.com en España. Se desempeñó en periodismo financiero para radios y TV de Argentina. Es columnista de Padilla en América y de Actualidad Radio en Miami
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