Este es el pronóstico de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en su informe Perspectivas petroleras mundiales para 2050, donde sitúa a América Latina como la región que más aportará al crecimiento de la oferta de hidrocarburos proveniente de países que no integran la OPEP+ (OPEP y aliados), ya que elevará su producción de 7,5 a 11,6 millones de barriles diarios
El citado crecimiento de 4 millones de barriles diarios representa la gran mayoría del incremento de la oferta de 5,5 mdb de los países de fuera de la alianza OPEP+ hasta 2050 y estará impulsado casi en su totalidad por Brasil y Argentina.
Si bien el documento no publica proyecciones concretas sobre Venezuela, uno de los países miembros fundadores de la OPEP, este país seguirá previsiblemente siendo uno de los principales productores de la región, y el que tiene el mayor potencial de aumento gracias a sus reservas probadas de crudo, las mayores certificadas del mundo.
Argentina centra su expansión en el yacimiento de esquisto de Vaca Muerta, lo que permitirá que la producción pase de 1 mbd en 2025 a 1,3 mbd en 2030, hasta situarse en los 2,1 mbd a mediados de siglo. Este incremento en la producción facilitará un aumento de las exportaciones de crudo de América Latina, que se afianzará como la segunda mayor región exportadora del mundo.
Los volúmenes enviados al exterior pasarán de 4,5 mbd en 2025 a 7,4 mbd en 2050, con un pico máximo de 7,7 mbd en el año 2045. Los principales destinos de estas exportaciones serán la región de Asia Pacífico, que absorberá unos 3,8 mbd en 2050, y Estados Unidos y Canadá, que importarán unos 2,8 mbd. La demanda de petróleo en América Latina también crecerá al pasar de casi 7 mbd en 2025 a 9,7 mbd en 2050. Esta subida se debe al incremento demográfico y un crecimiento económico proyectado en un 2,1% anual.
El informe advierte sobre posibles problemas en el sector del refinado, ya que la capacidad de destilación proyectada en América Latina suma solo unos 0,9 mbd hasta 2050, una cifra muy inferior al crecimiento de 2,8 mbd esperado en la demanda de petróleo.
El informe apunta que debido a la falta de inversiones suficientes para modernizar algunas de sus refinerías, es muy probable que América Latina tenga que importar más productos refinados provenientes de Estados Unidos para abastecer su mercado.
Si bien el documento no publica proyecciones concretas sobre Venezuela, uno de los países miembros fundadores de la OPEP, este país seguirá previsiblemente siendo uno de los principales productores de la región, y el que tiene el mayor potencial de aumento gracias a sus reservas probadas de crudo, las mayores certificadas del mundo.