Insólito desafío para las inversiones en Vaca Muerta

Una lagartija en peligro de extinción, que habita en la formación neuquina, es el nuevo desafío para millonarias inversiones de empresas que deben garantizar la preservación del medio ambiente
AFP Lunes, 16 julio 2018

Una lagartija en peligro crítico, que habita en un área la formación neuquina Vaca Muerta, es el nuevo desafío para millonarias inversiones de empresas que deben garantizar la preservación del medio ambiente.

La lagartija, cuyo nombre científico es Liolaemus cuyumhue, fue descubierta en el área conocida como Bajo de Añelo, en la provincia de Neuquén.

"Hemos calificado a esta lagartija como en peligro crítico, aún no llega a peligro de extinción, pero puede llegar a serlo si no se realiza un cuidado adecuado de los ambientes", advirtió el herpetólogo Luciano Ávila.

La especie fue descrita hace un año, en el Bajo de Añelo, un área de 280 km de hundimiento tectónico ubicado dentro del yacimiento conocido como Vaca Muerta.

"Da la casualidad que hemos descrito una lagartija que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, siglas en inglés) ha calificado en peligro crítico, está a un paso de estar en peligro de extinción si no se toman medidas de protección", dijo a la prensa Ávila, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Ávila precisó que se trata de una lagartija pequeña, que vive en dunas y es capaz de enterrarse y moverse "como si nadara bajo la arena".

El investigador advirtió que se necesita "proteger el ambiente donde está la lagartija, que está siendo muy impactado por la actividad del fracking".

En la zona donde fue encontrada la especie, empresas petroleras tienen proyectadas inversiones por más de 3.000 millones de dólares a 20 años.

Según el especialista, el Bajo de Añelo es una zona "espectacular desde el punto de vista paisajístico. Lo consideramos un punto caliente para la biodiversidad de la lagartijas, porque hay muchas lagartijas que son únicas de esos ambientes".

"Lo primero que habría que hacer es aumentar el conocimiento que tenemos de estos animales, a través de proyectos de trabajos y establecer áreas que sean intangibles, que haya una zonificación y no se alteren esas áreas", aseguró Ávila.

El herpetólogo lamentó que Argentina no proteja sus zonas áridas y semiáridas. "Hay una reserva de uso múltiple en el volcán de Auca Mahuida (noreste de Neuquén) pero las petroleras trabajan allí como casi en cualquier lugar", concluyó.