Aparece un cambio de estrategia de la OPEP

Lunes 7 marzo 2016
Cristian Folgar Cristian Folgar

Durante mucho tiempo, desde que comenzó la baja del precio del petróleo, algunos miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (por ejemplo Venezuela) y el mercado en general, comenzaron a preguntarse cuando los países más importantes de esa organización acordarían cuotas de producción para intentar sostener los precios.

En un primer momento, Arabia Saudita lideró la posición de no ceder cuotas de mercado para desplazar a los productores de mayor costo operativo. Luego el cártel en su conjunto aumentó levemente su producción cubriendo la baja de producción en los países “no OPEP”.

Todo pareciera indicar que con el barril por debajo de los 30 dólares y la perspectiva de que Irán recupere todo o parte de la producción previa a las sanciones comerciales que le impusiera fundamentalmente Estados Unidos, podría cambiar la opinión de Arabia Saudita y alcanzar un posible acuerdo.

Semanas atrás, Arabia Saudita, Venezuela, Rusia y Qatar anunciaron una propuesta para fijar las cuotas de producción en los valores de enero 2016, en tanto y en cuanto el resto hiciera lo mismo. Como Irán necesita recuperar los volúmenes de venta que perdió mientras era “sancionada”, ya dijo que si bien estaba dispuesta a conversar sobre el tema su prioridad es recuperar cuotas de mercado. Salvo Irán, no se escucharon muchas voces dentro de la OPEP condenando la idea de estabilizar de alguna manera la oferta.

¿Qué cambió? Ni mas ni menos que el precio. Un crudo por debajo de los 30 dólares por barril pareció activar en los países más importantes de la OPEP, con Arabia Saudita a la cabeza, una estrategia distinta a la que venían sosteniendo. De no bajar o incluso aumentar la producción para que el costo de la caída del barril lo paguen los “productores menos eficientes” a “empezar a delinear algún acuerdo de volúmenes”, hay un cambio de conducta.

Tal vez no tenga resultados inmediatos sobre el mercado, pero quizás sirva para fijar un piso en los precios. Que un mercado encuentre su piso es crítico en momentos en los cuales se enfrenta a un proceso sostenido de baja de sus precios.

La primera reacción de los mercados va en ese sentido. Luego de los primeros encuentros, aún cuando todavía no hay mucha evidencia definitiva sobre como se moverá finalmente la OPEP más Rusia, los precios se ubicaron por encima de los 30 dólares.

Si esto se confirmara -aún es prematuro para sacar conclusiones definitivas- ello indicaría que en la visión de la OPEP ya el precio en 30 dólares es suficiente como para desplazar en el mediano plazo a suficiente cantidad de “oferta ineficiente” como para estabilizar al mercado.

Claro que hay factores que la OPEP no controla, fundamentalmente el costo final de producción de no convencionales en Estados Unidos. ¿Cuánta producción terminará perdiendo el país norteamericano y el resto del mundo en el nuevo escenario de precios? Hasta ahora los pronósticos sobre bajas de producción fueron razonablemente certeros sobre los convencionales, pero todavía no terminan de afinarse sobre los no convencionales.

¿Qué pasa si por mejoras tecnológicas, eficiencia de costos o una combinación de ambos buena parte de la producción de no convencionales logra ser sustentable a precios inferiores a los previstos?

Se supone que todas las decisiones tomadas hasta ahora por la OPEP tenían como trasfondo la idea de “disciplinar” al mercado, “expulsando” a los menos eficientes, de modo tal que a mediano plazo termine fortaleciendo a los productores de la OPEP por tener un menor costo de producción.

Pareciera que la etapa de la “depuración competitiva” va quedando atrás (asumiendo que el mercado encuentre su piso) y empezamos la etapa en que los jugadores o producciones que quedan en pie se acomodan para la nueva fase del mercado.

Siempre y cuando, la innovación tecnológica una vez más nos demuestre que lo posible ya esta hecho, y que para lo imposible sólo hace falta tiempo.

 

Más de Cristian Folgar
Especialista en servicios públicos y energía. Fue dos veces subsecretario de Combustibles de la Nación (en 2001 y de 2003 a diciembre de 2007). Es adjunto regular de Microeconomía de la UBA y de Historia del Pensamiento Económico en la UCES.
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