¿Cuánto contamina el fracking?

Los detractores de esta técnica de extracción argumentan que los acuíferos se contaminan y que eso representa un riesgo para la población. Un estudio reveló riesgos moderados y recomendó ajustar las medidas de seguridad
Miércoles, 6 mayo 2015

La producción de hidrocarburos no es inocua para el medio ambiente, pero subirse al automóvil para irse de vacaciones tampoco, cuando prendemos la cocina, sea ésta a gas o eléctrica estamos quemando oxígeno, y tal vez la electricidad esté generada por una central termoeléctrica que quema carbón o gas para que nuestros equipos de aire acondicionado funcionen. 

Un estudio realizado por la Universidad Estatal de Pensilvania (EEUU) analizó el agua potable de zonas residenciales ubicadas en áreas próximas a pozos de extracción de shale gas. El resultado mostró la presencia reducida de contaminantes orgánicos y de 2-tutoxietanol, un químico empleado entre los líquidos que se utilizan para las técnicas de fracking. Para analizar el agua utilizaron estudios más avanzadas que los tradicionales, y concluyeron que lo más probable es que esa contaminación se generó a partir de que el gas y el químico, al liberarse de la roca fracturada “viajaron” hasta los acuíferos.

“Parte del problema puede deberse a aguas residuales procedentes de la fuga de un depósito en el pozo más cercano” sostiene el informe, que de esta manera se suma a otros estudios que sostienen la necesidad de resolver la extracción de aguas residuales tras la obtención del gas o petróleo para almacenarla o tratarla adecuadamente y eliminar los contaminantes. 

Susan Brantley es la profesora que lideró la investigación y consideró que estos incidentes de contaminación “son raros”, y valora que la experiencia debe servir para “mejorar las prácticas de gestión de la industria gasística”, publica un artículo de El País

La directora del informe aseguró que la fractura de shale se realiza a miles de pies de profundidad, mientras que los acuíferos están a cientos de pies. "En ninguna parte del Estado se ha detectado que los compuestos químicos inyectados para el fracking ha contaminado el agua", dijo la experta. 

Entonces, ¿cuánto hay de contaminación?

Ángel Cámara es catedrático de Ingeniería Química de la Universidad Politécnica de Madrid, y aclaró que en este estudio particular, “las cantidades detectadas, de décimas de nanogramo por litro e incluso centésimas de nanogramo, son minúsculas”

Los detractores del fracking argumentan que los acuíferos se contaminan y que las poblaciones cercanas a las áreas donde se desarrolla el shale están expuestos a consumir agua con gases como metano, propano o etano. Lo cierto es que en el mundo hay más de un millón de pozos perforados con técnicas de fracking y no se han observado casos sobre contaminación de estas características, como lo confirma el estudio de la Universidad de Pensilvania. 

Los científicos sugieren profundizar las investigaciones para minimizar los riesgos de seguridad. La industria petrolera tiene impacto sobre el medio ambiente, pero hoy es muchísimo menos perjudicial de lo que era hace 30 años gracias a la evolución tecnológica, el perfeccionamiento de las técnicas de extracción y las medidas de seguridad. 

Las técnicas de shale llevan varios años, pero en los últimos 10 es donde se ha avanzado mucho en materia de seguridad de las explotaciones y reducción de costos. 

Los gobiernos se encuentran en la disyuntiva de cómo tratar el desarrollo de estas técnicas. China, EEUU, Argentina y Rusia son los países que cuentan con recursos de shale que garantizan la energía para el mundo por los próximos 100 años, y la posibilidad de reducir los costos, mientras se desarrollan nuevas técnicas y tecnologías alternativas. 

Los sectores ambientalistas demonizan la industria petrolera y hacen fuerte lobby por las renovables como la energía eólica y solar, sin embargo está probado que hasta el momento, la demanda de energía es tal que estas opciones sustentables todavía no pueden producir la cantidad de energía que una ciudad necesita. 

En Europa, España lideró el uso de energías limpias como las fotovoltaicas, pero el desarrollo ha demostrado ser muy caro y los subsidios que el Estado debe asumir implican más impuestos para los ciudadanos, muchos de los cuales no tienen la menor oportunidad de verse beneficiados por esas energías, que hoy pueden suministrar soluciones para poblaciones pequeñas.