El propio Trump, aseguró en la Casa Blanca que el conflicto en Irán motivó en parte el resultado electoral, debido al «ligero» aumento que provocó en el precio de la gasolina, aunque aseguró que, si tuviera que elegir, volvería a atacar a la República islámica.
Mientras, en Irán, la Guardia Revolucionaria del país ha anunciado que dos petroleros y un remolcador ardieron tras chocar con minas marinas en el estrecho de Ormuz, ya que, según el cuerpo militar, intentaban pasar por una «ruta no autorizada» de esta estratégica vía.
La Guardia Revolucionaria aseguró que mantiene «un control firme sobre el estrecho de Ormuz» y culpó a Estados Unidos de «incitar a los buques a cometer infracciones y atravesar pasos minados», una conducta que, para el Ejército iraní, «solo resultará en mayores pérdidas financieras y derrotas políticas» para Washington y sus «aliados en la región».
Los sucesos se producen tras la intensificación de los ataques contra buques y drones en el sur de Irán durante las últimas semanas.




























