Los países del Golfo Pérsico aumentaron las exportaciones de crudo y condensado en la primera quincena de julio, a sus niveles más altos desde antes del comienzo de la guerra con Irán a fines de febrero, según los datos de transporte marítimo.
No obstante, los flujos a través del estrecho de Ormuz se están ralentizando ahora a medida que se intensifican de nuevo los combates.
Las exportaciones de crudo y condensado de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait e Irán aumentaron cerca de un 16% con respecto a la media diaria de junio, a 12 millones de barriles por día (bpd) en la primera quincena de julio, según datos de Kpler.
Vortexa estimó las exportaciones durante ese periodo en una cifra aún mayor: 13,06 millones de bpd.
Arabia Saudita, Irán e Irak lideraron el aumento en la primera quincena de julio, según Kpler, mientras que Vortexa estimó que Irak registró el mayor incremento intermensual, y que las exportaciones emiratíes se moderaron con respecto a los niveles récord de junio.
El alza de las exportaciones del Golfo Pérsico provocó una caída de los precios del crudo, ya que las preocupaciones sobre el suministro se disiparon después de que Estados Unidos e Irán alcanzaran un acuerdo provisional a mediados de junio para reabrir el estrecho y buscar un acuerdo más amplio para poner fin a su conflicto.
El acuerdo provisional se desmoronó a principios de julio debido a desacuerdos sobre la administración de la vía navegable, que es la ruta marítima más importante del mundo para el transporte de petróleo y gas.
Los tránsitos por el estrecho ya están disminuyendo a medida que se recrudecen los ataques de ambas partes, reduciéndose a tan solo tres petroleros el jueves, el número más bajo de tránsitos diarios desde mayo, según muestran los datos de transporte marítimo.
"Estamos observando una ralentización de la actividad, lo que significa que los países tendrán que reducir la producción, lo que a su vez disminuye la cantidad de crudo que se transportará", afirmó Johannes Rauball, analista de Kpler.
Incluso tras el repunte, las exportaciones se mantuvieron un 32% por debajo del máximo anterior a la guerra registrado en febrero, de 17,6 millones de bpd.
Un riesgo adicional potencialmente significativo para el suministro mundial de petróleo es la orden dada por Irán a los hutíes de Yemen para que estén preparados para interrumpir el tráfico por el mar Rojo si Estados Unidos ataca la infraestructura energética iraní, según informaron fuentes a Reuters el jueves.
Arabia Saudita ha desviado la mayor parte de sus exportaciones energéticas a través de su puerto de Yanbu, en el mar Rojo. En lo que va de julio, el 75% de sus 5,29 millones de bpd de crudo y condensado se exportó desde Yanbu, según datos de Kpler.