China anunció la aplicación de medidas temporales de regulación sobre los precios del combustible para amortiguar el impacto de la escalada del petróleo en los mercados internacionales, en la primera intervención de este tipo desde la introducción del actual mecanismo de fijación de precios en 2013, según la agencia Xinhua.
En los últimos años los precios de los combustibles refinados se han ajustado conforme a ese sistema, lo que convierte esta decisión en una excepción ante la volatilidad provocada por la guerra en Oriente Medio.
De acuerdo con un comunicado publicado por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR, principal órgano de planificación económica del país), el encarecimiento del crudo a raíz del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha impulsado al alza los precios internacionales, especialmente en Oriente Medio, lo que ha llevado a las autoridades a intervenir para contener sus efectos en el mercado interno.
Las autoridades señalaron que el objetivo es "mitigar el impacto de la subida anormal de los precios internacionales del petróleo", "reducir la carga sobre los consumidores" y "garantizar la estabilidad económica y social".
La CNDR advirtió de sanciones contra prácticas como el incumplimiento de la política de precios o la alteración del orden del mercado.
La medida se produce en un momento de elevada volatilidad energética, tras semanas de tensiones en torno al estrecho de Ormuz y ataques a infraestructuras clave, que han impulsado el precio del barril por encima de los 100 dólares en varios momentos recientes.