Estados Unidos controlará la venta de petróleo de Venezuela por tiempo "indefinido" y depositará el dinero que resulte de esas transacciones en cuentas controladas por Washington, avisó el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright.
“Si controlamos el flujo de petróleo y el flujo del efectivo que proviene de esas ventas, tenemos una gran palanca”, dijo Wright en la conferencia Goldman Sachs Energy, Clean Tech & Utilities en Miami. “Necesitamos tener esa palanca y ese control de las ventas de petróleo para impulsar los cambios que simplemente deben ocurrir en Venezuela”.
Sus comentarios arrojan más luz sobre la estrategia del gobierno de Trump de utilizar la industria petrolera venezolana y las exportaciones del crudo tanto como herramienta de presión sobre el país como fuente de ingresos que Estados Unidos pueda supervisar.
El presidente Donald Trump dijo el martes por la noche que Venezuela entregaría hasta 50 millones de barriles de su petróleo a Estados Unidos, valorados en alrededor de US$2.800 millones a los precios actuales del mercado. Trump señaló que los cargamentos se venderían y que los ingresos beneficiarían a ambos países.
Wright dijo que ese volumen provendrá de petróleo almacenado en Venezuela. También afirmó que el gobierno de Estados Unidos planea depositar los fondos provenientes de la venta de ese crudo en cuentas gubernamentales y utilizarlos en beneficio del pueblo venezolano.
Mantener los ingresos en cuentas del Tesoro de Estados Unidos los protegería de los acreedores de Venezuela, dijo una persona familiarizada con el asunto. Estados Unidos relajará gradualmente las sanciones sobre el país, según dos funcionarios del gobierno.
Trump está presionando para que compañías petroleras estadounidenses como Chevron Corp., ConocoPhillips y Exxon Mobil Corp. reconstruyan la infraestructura de Venezuela y reactiven la producción ahora que Estados Unidos ha removido al expresidente Nicolás Maduro. El gobierno de Trump ya ha mantenido conversaciones con varias petroleras, según un funcionario. El presidente tiene previsto reunirse con ejecutivos del sector energético en la Casa Blanca el viernes, de acuerdo con personas familiarizadas con el asunto.
El sector petrolero venezolano ha sufrido años de corrupción, falta de inversión y abandono, y su producción es inferior a 1 millón de barriles diarios. Wright estimó que la producción podría aumentar en varios cientos de miles de barriles al día en el corto y mediano plazo.
Restaurar la industria a sus antiguas glorias sería una tarea enorme, con un costo estimado de US$10.000 millones por año durante la próxima década, según estimaciones de Francisco Monaldi, director de política energética para América Latina del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad Rice.
Las petroleras estadounidenses hasta ahora han dicho poco públicamente sobre su disposición a asumir un desafío de esa magnitud.
Venezuela posee algunas de las mayores reservas de crudo del mundo, pero las empresas querrán asegurarse de que exista un gobierno estable antes de realizar inversiones de largo plazo. También querrán cierto grado de confianza en que Washington respaldará su presencia en Venezuela incluso después de que Trump ya no esté en el cargo.
El gobierno de Trump ya ha mantenido conversaciones con varias petroleras, según un funcionario. El presidente tiene previsto reunirse con ejecutivos del sector energético en la Casa Blanca dentro de la próxima semana, según personas familiarizadas con el asunto.
El secretario de Estado, Marco Rubio, también podría asistir al encuentro que se está planificando, dijeron las fuentes.